ABLANDAR

ABLANDAR

Tanto como se desconoce el origen de la humanidad, en la misma medida se ignora el momento en el cual el ser humano comenzó a articular sonidos para formar palabras y facilitar la comunicación.

Aparentemente, la comunicación inicial se basaba en gestos y emisiones vocálicas mediante las cuales las personas referenciaban acontecimientos y situaciones de su entorno que podían afectarles en cualquier forma.

Hoy en día se considera tan natural el hecho de hablar, que las palabras pierden relevancia aun cuando estén repletas de significados asociados a acciones de la rutina diaria, sin importar que sean simples banalidades o que, por el contrario, puedan tener implicaciones vitales.

La palabra ‘ablandar’ es una de estas expresiones lingüísticas que se diluye en el inmenso océano que representa la lengua española; la misma lengua de Cervantes y la de casi seiscientos millones de personas en el mundo.

a. La ascendencia latina de ‘ablandar’

De origen latino, ‘ablandar’ nace en la lengua castellana hacia el siglo XIII, derivando del nominativo blandus, cuyo significado nada tiene que ver con el que se le da en la actualidad a este verbo y al resto de las palabras relacionadas con él.

Blandus, adjetivo que en latín servía para describir a personas de cualidad aduladora, halagüeña o cariñosa, se transforma y pasa al castellano medieval con otros significados, los que se le asignan modernamente: blando, fofo, laxo, maleable.

Es de hacer notar que la lengua es un organismo con vida propia. Así como el cuerpo humano se deshace de las células muertas, sustituyéndolas por células nuevas, toda lengua va dejando atrás palabras que caen en desuso, que mueren, y las releva con términos nuevos.

Dado este carácter vivo de la lengua, ‘blando’, un calificativo latino, se verbaliza para robustecer su familia y dar origen al verbo transitivo castellano ‘ablandar,’ con su correspondiente conjugación regular.

Junto a ‘ablandar’ surgen adjetivos y adverbios como blandengue, blanducho, blandura, blandamente.

Humilde en su naturaleza, ‘ablandar’ se viste de significados, sin revelar a primera vista su gran potencial y su rol en las interrelaciones diarias de tantos hispanohablantes que hay en el mundo.

El universo de la palabra ‘ablandar’ es amplio y abarca diferentes campos de las ocupaciones humanas: salud, cocina, comida, deportes, estética, escultura, política, edad.

Son muchas las ocasiones en las que se afrontan necesidades de carácter bastante común y sin embargo, por desconocimiento, no se percibe la solución, aun cuando se tienen al alcance de la mano los recursos requeridos.

La palabra ‘ablandar’ forma parte del ajetreo diario; está presente en la gran mayoría de las exigencias y de las tareas que debe asumir el individuo para solventar circunstancias de las que dependen muchas veces su supervivencia, su familia, su felicidad, su trabajo.

Son apenas ocho letras combinadas en una articulación que encierra un gran poder y, si se quiere, mucho de la sustancia de la vida misma.

b. Ablandar: higiene y cuidado del cuerpo

  • Cerumen y tapones de oído

El cuerpo humano dispone de mecanismos de defensa que le ayudan a prevenir ataques a su integridad, tanto interna como externamente; es conocida la capacidad que tiene de protegerse y preservar la salud ante microbios y gérmenes que lo invaden constantemente.

En un plano más amplio, el organismo produce sustancias que actúan como escudos ante posibles asaltantes no deseados; una de estas sustancias protectoras es el cerumen del oído.

El oído humano está compuesto por tres partes: oído interno, oído medio y oído externo; interconectados todos por el canal auditivo. Es en la piel de la parte externa de este canal donde se produce la cera de oídos.

Amargo y pegajoso, el cerumen se transforma en una barricada, impidiendo el paso a insectos, polvo, suciedad y cuerpos extraños, que desde el pabellón de la oreja pudieran alcanzar y penetrar el conducto auditivo.

Junto a la función de barrera protectora que cumple la cera o cerumen, cabe destacar que esta contiene sustancias capaces de combatir microorganismos que pudieran causar infecciones y deterioro al aparato auditivo.

En condiciones normales, el cerumen se desplaza regularmente en pequeñas proporciones hacia el exterior. La higiene diaria permite eliminarlo a través del lavado, en tanto nuevo cerumen reemplaza al que se ha quitado.

La falta de aseo corporal o alteraciones de salud provocadas por diversos factores, pueden dar lugar a la acumulación excesiva de cerumen y a su endurecimiento en el tubo del aparato auditivo.

Cuando esto ocurre, la cantidad de cera acumulada puede constituirse en un elemento perturbador, por lo que se hace imprescindible su eliminación. Pero ello debe efectuarse con mucho cuidado para evitar ocasionar males mayores.

La introducción del dedo, de palillos de algodón u otro objeto, son las medidas menos recomendables que se pueden asumir en estos casos. De hacerlo así, se corre el riesgo de causar que el cerumen ocupe zonas más profundas del oído.

Además, la naturaleza delicada tanto del canal auditivo como de la membrana que permite la audición, el tímpano, aconseja actuar con la mayor cautela posible para evitar rasgaduras u otros accidentes.

Es aquí cuando cobra importancia la acción de ablandar. Un tapón de oído debe ser tratado en función de la razón de su formación. Si es falta de higiene, la corrección del problema se simplifica adoptando medidas que permitan mantener la limpieza integral del cuerpo.

Si la taponadura de cerumen que se produce en el oído es a causa de una excesiva producción de esta sustancia como consecuencia del mal funcionamiento de las células secretoras, hay medicamentos que permiten regular su excreción.

Un médico es la persona más indicada para determinar las causas e indicar cuáles son las medidas preventivas y/o curativas que deben seguirse, así como los medicamentos apropiados que deben usarse en el tratamiento del paciente.

  • Formas de ablandar y quitar una taponadura de oído

La sabiduría popular se vale de diversos métodos para eliminar el tapón de oído causado por la acumulación y el endurecimiento del cerumen. Para disolver la cera de oídos se puede recurrir al uso de agua tibia y una jeringuilla.

Para hacer un lavado ótico con la jeringuilla y el agua, la cual debe estar solo algo tibia, antes se ablanda el cerumen con un par de gotas de aceite tibio, aplicado una o dos veces al día, dos o tres días antes de realizar el lavado.

Un aceite muy apropiado en estos casos es el de oliva, puesto que además de la capacidad que posee para disolver el tapón de cera, tiene propiedades antisépticas que actúan contra bacterias y microorganismos.

Como medida sanitaria y con la finalidad de evitar enfermedades de origen bacteriano,  se procede luego a limpiar bien y a desinfectar la oreja y toda la zona externa del oído.

Se verifica que la temperatura del agua que se va a usar en el lavado sea la más adecuada; ni muy fría ni muy caliente, de tal forma que tenga la capacidad de disolver el cerumen y no producir quemaduras.

Se llena la jeringuilla y de forma continua, con la fuerza requerida, se presiona el émbolo de la inyectadora hasta llenar el conducto del oído. Se puede repetir la operación dos o tres veces, hasta lograr ablandar y extraer el tapón de cera.

Una vez que se ha erradicado el tapón de cerumen, con un paño se limpia nuevamente la zona externa del oído.

Otras formas de proceder ante una obstrucción por cera de oídos se hallan en las farmacias, donde es posible adquirir Audispray, producto en aerosol, o en presentaciones como gotas o aceite.

Los géneros farmacéuticos permiten hacer lavados y despejar el conducto auditivo obstruido, disolviendo en forma rápida y efectiva cualquier cúmulo de cera y suciedad.

Un producto usado con mucha frecuencia en el lavado de oídos es el agua oxigenada. Se procede mezclando una parte de agua tibia y otra de agua oxigenada al 3 %.

Se aplica esta solución en el oído, con un gotero, hasta llenarlo; se espera unos 5 minutos, tiempo después del cual se inclina la cabeza y se deja que salga la mezcla de líquidos. Se finaliza enjuagando el canal auditivo con agua ligeramente tibia.

Otras sustancias caseras indicadas para realizar la eliminación de tapones de cerumen involucran el agua con sal, el agua estéril y el té de manzanilla.

Una opción médica, y más segura, la representan las gotas óticas; mas, en este caso, es un especialista de la medicina quien debe hacer la recomendación en aquellas ocasiones en las que el conducto auditivo esté seriamente obstruido.

Un procedimiento realizado por los otorrinolaringólogos es el de la otoaspiración. Una vez ablandado el cerumen con gotas anticeruminosas, se procede a su extracción aspirando la cera diluida.

Sea cual sea la forma en que se actúe en pro de eliminar el tapón de oídos, el principio siempre es el mismo: ablandar hasta hacer viable su erradicación o desalojo, manteniendo limpio y libre el camino de los sonidos hacia el cerebro.

  • Consecuencias de una taponadura de oído

Aunque pudiera pensarse lo contrario, una taponadura de oído es cosa seria y de tomar con mucha precaución. Las consecuencias de este desagradable hecho pueden ir desde accidentes provocados por intentar deshacerse de la cera acumulada, hasta contraer enfermedades infecciosas.

Entre los síntomas más comunes como consecuencia de la oclusión del canal auditivo, provocada por el cerumen, se pueden mencionar:

  • Dolor y molestias en uno o en ambos oídos.
  • La oclusión puede provocar tinnitus, malestar que consiste en la irritante percepción de zumbidos o ruidos.
  • La oclusión llega a ocasionar también la sensación de que el oído está inflamado.
  • Al estar taponado el canal auditivo, disminuye considerablemente la capacidad de percibir sonidos en uno o ambos oídos, según sea el caso.
  • Tos, pérdida del equilibrio y mareos son síntomas que pueden acompañar a la oclusión del canal de audición.

La presencia de uno o de todos estos síntomas no es signo irrebatible de la taponadura auditiva. Es preciso que sea un profesional de la medicina quien determine las verdaderas razones de la aparición de estas señales.

c. Ablandar: estética y comodidad

  • Callos o clavos: incómodos y antiestéticos

Hay momentos en los que la falta de belleza y la incomodidad se conjugan literalmente en un solo cuerpo. Callos y durezas atentan contra la buena imagen y también contra el bienestar de caminar sin dolor y sin preocupaciones.

Los callos y las durezas son dolencias muy comunes y en su erradicación juega un importante rol el proceso de ablandar estas feas, desagradables y molestas manifestaciones de la piel.

Ablandar las durezas y los callos es solo el principio de una tarea que generalmente emprende la gente por propia mano; no obstante, lo más indicado es dejarlos a la disposición de profesionales y gente que sabe cómo tratarlos.

El caminar sin dolores y el poder lucir cualquier tipo de calzado son ventajas de la eliminación de los callos; especialmente en el caso de las mujeres, muy dadas al uso de calzados abiertos, tales como sandalias y otros zapatos descubiertos en la punta, que les dan la oportunidad de mostrar los acicalados dedos.

– ¿Qué son los callos?

Los callos, o clavos como también se les conoce, son endurecimientos y engrosamientos que aparecen en algunas zonas del cuerpo. Son causados por la fricción o por la presión constante a la que es sometida la piel en un punto determinado.

Específicamente, los callos suelen presentarse en los pies, ocupando parte del área superior y/o lateral de estos. En algunos casos, pueden aparecer endurecimientos entre los dedos.

Los callos se muestran en forma de protuberancias, caracterizadas por su dureza y, en algunos casos, por el enrojecimiento e inflamación de la piel periférica. Al sufrir algún tipo de presión, pueden llegar a ser muy dolorosos.

Los callos no representan ningún riesgo para la salud, salvo que sean tratados de manera indebida por una persona inexperta, lo que hace recomendable que su tratamiento sea llevado a cabo preferiblemente por un médico.

Se puede prevenir la aparición de callos haciendo uso de calzados cuya medida sea la justa para el pie; ni muy grandes, ni muy chicos. Es aconsejable el empleo de almohadillas protectoras en las zonas más expuestas al roce y a la presión.

Una vez que los callos han hecho su aparición, no queda más remedio que procurar su eliminación por algún método o con un medio adecuado, evitando así generar daños mayores al pie o a la salud en general.

La intervención de un especialista, un podólogo o la de un dermatólogo, puede poner fin al problema. Ciertos parches medicamentosos procuran alivio al dolor que generan los callos; en ocasiones pueden ablandarlos y hasta hacerlos desaparecer.

– Ablandar y eliminar los callos con remedios caseros

Hay casos en los que es posible eliminar el callo del pie aplicando recetas caseras que han surgido de la experiencia de grupos humanos y que han pasado de boca en boca, de una persona a otra, hasta hacerse tradicionales.

Muchas de esas recetas tradicionales circulan hoy en el ciberespacio y están basadas en ingredientes tan comunes que pueden ser recogidos en el patio de la casa, o simplemente pueden ser sacados de la alacena o del refrigerador.

Ajo, aceite de oliva, bicarbonato, flores de manzanilla, poro o ajo porro, vinagre, tomate, sal y limón son elementos que en este caso dejan de formar parte de una receta culinaria, para incorporarse a fórmulas caseras preparadas para combatir los callos.

– Callos y durezas o callosidades

Aun cuando son resultado de la misma situación que provoca la aparición de los callos en los pies, el roce o la presión excesiva, se ha dado en llamar comúnmente callosidades a unas durezas que pueden hacer su aparición en el pie o en otras partes del cuerpo.

Estas callosidades son en realidad la consecuencia derivada de lo que se conoce como hiperqueratosis. Es una irregularidad dérmica que promueve el cuerpo a manera de protección. Consiste en el engrosamiento de la epidermis o capa externa de la piel.

La epidermis es rica en queratina, la misma sustancia que está presente en la uñas y en el pelo; también se halla en las pezuñas, los cuernos y las plumas de animales.

La excreción de queratina aumenta en sitios específicos ante determinadas circunstancias, como roce o presión excesivas. Se caracteriza por ser abundante en azufre y tener una estructura fibrosa.  

Además de los engrosamientos o callosidades de la piel, la hiperqueratosis puede dar lugar a la aparición de otras anomalías, tales como eccemas o a la irritación e inflamación crónica de la zona afectada.

En las manos, en las plantas de los pies, en los talones, en las rodillas y hasta en los codos, pueden surgir engrosamientos y endurecimientos de la piel.

Dependiendo de la actividad que se practique con regularidad, se presentan estos engrosamientos que protegen contra la formación de ampollas, las cuales normalmente resultan dolorosas y que al romperse, pueden dar lugar a lesiones incapacitantes temporales o, en casos más graves, a infecciones.

Un obrero de la industria de la construcción, al igual que un trabajador de mecánica automotriz, está expuesto a presentar callosidades en las manos; en el caso del mecánico, las callosidades pueden aparecer también en sus rodillas.

Los halterófilos y los atletas que practican gimnasia en aparatos, en sus presentaciones se permiten usar guantes u optan por aplicarse magnesio en las manos; ambos recursos les brindan un mejor agarre y previenen la formación de callosidades.

Al igual que ocurre con la erradicación de los callos o clavos, las hiperqueratosis o callosidades se pueden eliminar ablandándolas con productos farmacéuticos o con recetas concebidas por la sabiduría popular. Aunque, hay que recalcarlo, lo mejor es hacerlas tratar con un profesional de la medicina.

Entre los recursos usados para ablandar y quitar los callos y las durezas son  frecuentes las cremas y el bicarbonato de sodio; también las limas gruesas, las máquinas eléctricas y otros aparatos que minimizan la tarea de reducir estas anomalías dérmicas.

Cuando se desea eliminar los callos y las durezas con fórmulas y procedimientos caseros, se comienza por poner los pies en remojo durante 10 o 15 minutos en una bañera donde se han mezclado jabón líquido y agua caliente. Luego se procede a raspar con piedra pómez

Se pueden aplicar combinaciones de cebolla, limón y sal, de ajo y limón, de vinagre blanco mezclado con tres partes de agua frotado sobre el callo; o pueden tratarse con bicarbonato de sodio.

La forma de usar el bicarbonato es agregando unas tres cucharadas en un recipiente con agua. Se sumergen los pies en esta combinación y se retiran después de 20 minutos, se secan bien y se exfolian con piedra pómez.

  • Canas y barbas que requieren ser ablandadas

Son muchos los hombres y mujeres a quienes les desagrada el blanqueamiento o encanecimiento del cabello. Entonces, se someten a procesos en los que de manera artificial logran recuperar el color original o hacerlo de un color diferente al natural.

En ocasiones, cambiar el color del pelo no resulta tan fácil, porque las canas se resisten a ser sustituidas por colores artificiales. En estos casos se dice que la cana es dura, lo que hace necesario tener que ablandarla.

Para ablandar las canas se pueden usar productos de origen natural como aceite de ricino, extracto de hiedra y hojas de nogal; o se pueden emplear productos comerciales ricos en colágeno y vitaminas.

El aceite de ricino, particularmente, aporta al cabello ácidos grasos y muchas vitaminas que lo hacen lucir radiante, vigoroso y realmente suave. En cierta forma, ayuda a suavizar las rebeldes canas, sea cual sea su origen.

En cuanto a la barba, en especial la barba corta, hay que decir que representa un problema de incomodidad, ya que tiende a causar picor tanto en quien la lleva como en la persona que sea rozada con ella.

La manera de suavizar este vello facial, de ablandarlo, es aplicando aceites hidratantes elaborados con fórmulas especialmente pensadas en esta función. Piel y barba se benefician al mismo tiempo con el uso de estos emolientes.

Jabones, tónicos, cremas, champús y aceites, algunos a base de coco y jojoba, así como acondicionadores y bálsamos destinados al vello facial, además de un buen cepillado, promueven barbas y pieles suaves y sanas.

Cortar la barba puede causar irritación y otros malestares. Existen muchos remedios caseros para escaparse de estas desagradables situaciones, entre los cuales destaca la aplicación de productos o preparaciones con:

  • Aceite de oliva.
  • Aloe vera.
  • Aspirina.
  • Avena.
  • Compresas frescas.
  • Maicena.
  • Pepino.
  • Vaselina.
  • Vinagre de sidra de manzana.

d. La química y la física, aliadas de ablandar

Se puede ablandar casi cualquier cosa y en este proceso, la química y la física se presentan como grandes aliados. Un ejemplo de esta afirmación es posible hallarlo en el ablandamiento de semillas de ciertas especies arbóreas.

En condiciones adecuadas de humedad y temperatura, las semillas tienden a germinar de manera rápida. Sin embargo, esto no ocurre con todas las familias de plantas.

Las semillas de algunos árboles se resisten a la germinación; es decir, presentan cierto grado de latencia que hace necesario la aplicación de técnicas que permiten la aceleración y el logro de un mayor número de brotes de las nuevas plantas.

Previo a la siembra, y dependiendo de la variedad, se aplican métodos químicos o físicos con los cuales se logra acelerar los tiempos de germinación y aumentar significativamente la cantidad de ellas al ablandar la capa externa y/o el embrión de las semillas.

Se procede a ablandar la capa que cubre las semillas, el pericarpio, y el endosperma a través de medios físicos como:

  • La escarificación, manual o mecánica, que remueve o debilita la cubierta de la semilla.
  • El remojo en agua caliente o fría; o en líquidos de otra naturaleza.
  • Hervido por un corto lapso de tiempo.
  • Sometimiento a: calor seco, vapor de agua (calor húmedo), frío.
  • Se cascan las semillas golpeándolas con objetos como martillos o palos.

En otros casos, ablandar las semillas implica someterlas a tratamientos químicos, en los que se hace uso de ácido sulfúrico concentrado. Además, se han probado sustancias como el ácido nítrico, éter, hidróxido de sodio, acetona y alcohol etílico, entre otras.

– Ablandar, todo un hecho natural

La naturaleza también tiene sus recursos para ablandar la cáscara de las semillas. Se trata de un proceso biológico-químico que arranca cuando los animales consumen íntegramente el fruto de un árbol cualquiera.

Este fruto consumido, pongamos por caso por un mamífero, es sometido en su estómago al efecto de los líquidos y ácidos de la digestión por lo que, al ser expulsado, la cáscara carece de la dureza que tenía antes de pasar por el sistema digestivo del animal.

Cualquier forma de ablandar las semillas contribuye al bienestar del hombre, a su salud física y mental, al permitir una mayor producción de recursos naturales requeridos para su alimentación, vestido, vivienda.

e. Se puede ablandar el acero

La metalurgia ha sido parte de la vida del hombre desde hace más de diez siglos. Tal vez fue el cobre el primer metal en ser sometido a técnicas de transformación con el objeto de obtener adornos corporales, objetos decorativos, utensilios domésticos, herramientas de trabajo y armas.

La experiencia inicial induce al ser humano a golpear el cobre en frío para darle forma; como una forma de acelerar y mejorar la actividad, se incorpora el fuego a las tareas, logrando un metal más dúctil, más moldeable, más blando.

En el proceso de desarrollo de las sociedades primitivas, descubierta ya la fundición de metales, el individuo experimenta mezclas que le permiten obtener aleaciones de mayor dureza, para lo cual une el cobre con  el estaño.

De esta aleación surgiría el bronce, que por mucho tiempo, antes que el hierro, sería el metal predilecto en la elaboración de armas de guerra e instrumentos usados en las labores agrícolas y en la producción de otros objetos de uso diario.

La carrera metalúrgica continúa con la incorporación del hierro y la aleación de este con carbono, lo que da origen al acero; metales de mayor dureza que el cobre y el bronce.

El descubrimiento del acero pudo haber sido un hecho fortuito, como resultado de fundir el hierro en hornos alimentados con madera y carbón.

Al decir que se puede ablandar el acero, alguien puede llegar a pensar que se trata de un mal chiste; pero no es así.

Ciertamente es posible ablandar el acero mediante un proceso llamado recocido blando, en el que la temperatura aplicada es intensa y llega a elevados grados de calor.

El objetivo que se persigue al ablandar el acero es el común denominador de toda la metalurgia: lograr una estructura más flexible que facilite su transformación en productos que puedan ser usados en la fabricación de objetos diversos.

Al ablandar el acero, también se simplifica la forja o laminado en caliente. Esta técnica de recocido blando solo es aplicable a aceros con alto contenido de carbono o de alta aleación. No obstante, se emplea también en otros metales o aleaciones como las de cobre y latón.

Para el recocido blando de acero se requieren temperaturas que van desde los 700° C a los 900° C, dependiendo del tipo de aleación del acero. El cobre y el latón precisan de temperaturas más bajas, de entre 300° y 650° para el primero y entre 425° C a 650° C para el segundo de los metales mencionados.

f. Ablandar: alimentación más rica y saludable

Probablemente, sin contar aún con un lenguaje articulado, la experiencia llevó al hombre de las cavernas a comprender que ablandar los alimentos era la mejor forma de consumirlos.

Antes o después de la creación de la palabra (esto es algo que nadie está seguro de saber), el cavernícola descubrió en el fuego a un  gran aliado en la conquista de una mayor, mejor y más saludable nutrición.

El ablandado de los alimentos permitió a la humanidad acceder a componentes alimenticios inaccesibles sin el proceso de cocción. Junto a ello, la variedad de comestibles de los que el fuego le permite disponer se amplía y diversifica.

Aves, mamíferos, peces, granos, tubérculos, hortalizas, frutas, entre otras, pasan a formar parte de la despensa al alcance inmediato del hombre primitivo. Pero todos estos comestibles, para que sean de un mayor provecho al organismo, deben ser ablandados antes de ser consumidos.

Cocinar al fuego, bien sea hirviendo o asando, le provee al individuo de vitaminas y minerales de los que antes carecía y que lo hacen más fuerte y más inteligente al influir en el desarrollo y crecimiento del cerebro.

Ablandar se transforma en la clave del progreso y el desarrollo de las sociedades primitivas. Un cerebro bien alimentado es capaz de concebir mejores y mayor número de ideas; ablandar los alimentos permite potenciar considerablemente la inteligencia humana.

Es probable que el exquisito arte rupestre plasmado en las Cuevas de Altamira o la grandiosa forma arquitectónica apreciable en la disposición de las piedras de Stonehenge no hubiesen sido concebidos sin el indispensable desarrollo de la capacidad cerebral que prestó el hecho de ablandar cada porción de comida.

g. Ablandar es parte del universo culinario

Hay alimentos que pueden ser consumidos crudos; pero la realidad es que son muy pocos los que pueden ingerirse en estas condiciones.

La mayor parte de lo que se come en la dieta diaria debe ser sometido a procesos de cocción que permiten hacerlos más digeribles al otorgarles una consistencia más blanda cuando son hervidos, fritos, horneados o asados.

Especialmente las carnes y los granos son dados a la dureza, razón que exige de métodos que permitan ablandarlos y darles la suavidad que los haga apetecibles y provean un mejor procesamiento en el tracto digestivo.

– Ablandar carnes

Una vez que el hombre descubre cómo ablandar los alimentos, la costumbre se establece y se prolonga en el tiempo. A través de los siglos, se han ido implementando nuevos métodos basados en los nuevos descubrimientos.

Hace muchos siglos, el ser humano inicia su estadía en la Tierra como recolector y cazador. Como cazador, se transforma en un depredador más y se vale de diversas estrategias para lograr provisiones de carne para sí, su familia y la comunidad.

Ha transcurrido mucho tiempo desde que las sociedades incorporaron a la dieta diaria alimentos como carne de jabalíes, de ganado vacuno, de conejos, de cerdos, de aves y de múltiples productos sacados de ríos, lagos y mares.

En su proceso evolutivo, la humanidad se hizo sedentaria y procedió a la domesticación de plantas silvestres y al pastoreo de animales. Rodearse de muchas especies le permitió al hombre ampliar en gran medida su alacena y diversificar su alimentación.

En pro de su mejor provecho, las carnes requieren muchas veces ser ablandadas antes de ser consumidas. Además del fuego, los avances tecnológicos y científicos han aportado elementos que permiten lograr el ablandado de los alimentos a través de medios distintos al proceso de cocción.

Productos naturales, y otros derivados de procesos químicos llevados a cabo por el hombre, han conducido a la conquista de una extensa variedad de recetas culinarias que presentan platos más suaves, consistentes y ricos en sabor, en los que las carnes juegan papel preponderante.

– Guisar, asar, parrilla: carnes que es necesario ablandar

Hay carnes, como la de ternera, con características que la hacen no solo apetecible, sino también saludable y muy nutritiva. Se trata de una carne con muy poca grasa, pero rica en diversos nutrientes.

Hierro y zinc son dos minerales que forman parte de su composición; asimismo, contiene suficientes aminoácidos para cubrir las necesidades diarias del ser humano, complementando su cualidad benefactora con vitaminas del grupo B.

La carne de ternera es un corte muy versátil y se puede preparar en muchas formas, siendo las más comunes los guisos, las parrillas, asada al horno, a la plancha o simplemente frita.

La dureza de la economía impone que en ocasiones haya que ablandar las carnes que se consumen, debido a la imposibilidad de adquirir los mejores cortes de la res dados sus costos más elevados.

Las carnes para guisar, las destinadas a asar y las que forman parte de las populares parrillas de fin de semana, están entre las de más bajo precio y tienden a ser las de mayor grado de resistencia a la cocción.

Marinar estas carnes, con diversas sustancias que generalmente se hallan entre los víveres de la alacena, puede imprimirles algo de blandura y darles mayor suavidad, convirtiéndolas en platos más apetecibles y gustosos.

En la cocina, son de mucha ayuda en el procedimiento de ablandar carnes ingredientes como:

  • El tanino, que es un compuesto fenólico capaz de imprimirle blandura y delicadeza al tipo de carne al cual se le añada. Esto no se hace de manera directa; la mejor forma de agregar tanino a la carne es marinándola en una infusión de té.
  • El colágeno forma parte de los componentes de la carne. Es una proteína que debe ser tratada para lograr ablandar la carne que la contiene; la bromelina, enzima presente en el fruto y en el jugo de la piña puede ser usado como un ablandador natural del colágeno.
  • Carne tierna, jugosa y con más sabor es posible marinándola con vino. Al igual que el té, el vino cuenta con un ablandador natural de carne: el tanino.
  • El jugo de cítricos, como limones y naranjas, aplicado a la carne puede lograr degradar su dureza, siempre y cuando se preste atención a la cantidad de jugo y al tiempo de marinado. El exceso puede lograr el efecto contrario.
  • Nadie niega que una cerveza bien fría es un buen acompañante de una exquisita parrilla o de una apetitosa carne asada. Pero si antes de cocinar esa carne, se marina en cerveza por lo menos durante una hora, la ternura y sabor de las carnes tratadas será mayor.
  • Las mismas características que se le atribuyen a la Coca cola en cuanto al desgaste que produce en el esmalte dental o su capacidad para limpiar a profundidad los sanitarios, le otorgan cualidades que la tornan capaz de hacer más blandas las carnes al marinarlas en este popular refresco.
  • Coca cola, té y café tienen mucho en común; una de las cosas que forman parte de esta relación es la capacidad que tiene el café de transformar carnes duras en carnes que requieren menor tiempo de preparación al ser marinadas en una adecuada cantidad de esta bebida.
  • El cuerpo humano produce un grupo de enzimas conocidas como proteolíticas, las cuales intervienen en la degradación de las proteínas para hacerlas más digeribles; las mismas enzimas están presentes en el té, por lo que esta infusión puede ser usada para ablandar las carnes duras.

– Qué hacer si la carne guisada queda dura

Por diferentes motivos, una carne guisada puede al final resultar dura. Sin embargo, esto tiene remedio. Solo hay que tomar en cuenta las siguientes  recomendaciones:

  • En el caso de que toda la carne resulte dura, se llena una olla con agua muy caliente, y se vacía la carne del guiso procurando que la cubra toda.
  • Se agregan una copita de coñac y tres cucharaditas de bicarbonato de sodio por cada kilogramo de carne.
  • Se procede a cocinar de nuevo la carne durante quince o veinte minutos; controlando siempre la blandura que pueda lograr el preparado y evitando que se deshaga.
  • Una vez que se ha cocido la carne, se retira el excedente de líquidos colando la carne.
  • Después de dejar reposar la carne unos cinco minutos, se agrega el caldo o guiso de la cocción previa y se mantiene al fuego otros cinco minutos.

– Cómo ablandar carnes de cacería

Existen muchas formas de ablandar carnes; desde la cocción al fuego directo hasta la adición de productos que pueden ser de origen natural o sustancias artificiales elaboradas a través de procesos químicos.

Generalmente, la carne adquirida en locales comerciales especializados suele tener una consistencia que la hace apta para el consumo inmediato, sin necesidad de recurrir a procesos alternos al del cocido o a la incorporación de agregados para ablandarla.

No ocurre lo mismo en el caso de las carnes de cacería. Los animales silvestres cuentan con tejidos duros que dificultan su preparación y obligan al uso de métodos que permiten transformar la carne en platos de fácil masticación y digestión. Tal es el caso, por ejemplo, de jabalíes y conejos.

El jabalí es una animal cuya carne puede ser preparada y consumida de distintas formas: guisado, estofado, en salsa, al horno, asado, a la plancha, en caldereta. Cualquiera sea la forma de preparación, se obtendrá un plato delicioso, siempre y cuando se observen algunas medidas previas a su cocción.

La carne de este animal es bastante dura, por lo que han de seguirse ciertos pasos si se desea ablandarla. En primer lugar, antes de su preparación es recomendable congelarla y esperar de dos a tres días, tiempo en el cual los tejidos perderán parte de su dureza.

La manera más adecuada de descongelar la carne consiste que sacarla del congelador y dejarla en el refrigerador por un tiempo mínimo de 24 horas, de tal forma que el descongelamiento se efectúe lentamente.

En todo caso, sea cual sea el modo elegido para la preparación de la carne de jabalí salvaje, este debe consistir en un proceso en el que quede bien cocida, pues no debe olvidarse que estos animales hospedan en su cuerpo el parásito causante de la triquinosis.

Los beneficios que aporta consumir jabalí pueden resumirse en los hechos siguientes:

  • Contrario a la creencia popular, la carne de jabalí carece de la grasa que si tiene su pariente cercano, el cerdo.
  • Su consumo mejora el funcionamiento del sistema cardiovascular y de la circulación sanguínea, puesto que posee vitaminas y minerales como el selenio.
  • Refuerza el desarrollo de músculos fuertes y sanos y también contribuye a un sistema nervioso más saludable, al ser rica en potasio.
  • Sin embargo, el jabalí está contraindicado en personas con padecimiento de gota e hiperuricemia y a pesar de ser una carne bastante magra, proporciona colesterol al organismo.

En el caso de la carne de conejo silvestre, tomando en consideración que también tiene un alto grado de dureza, se puede proceder de la misma manera como se hace con el jabalí: congelado, descongelado y cocción.

Con el objeto de ablandar bien ambos tipos de carne, se puede recurrir a métodos aplicados a los productos cárnicos duros en general:

  • Siempre se ha apelado a ablandar la carne golpeándola con un mazo especial; técnica que posiblemente haya sido la primera en ser usada, aunque el instrumento empleado en la antigüedad difiera del espalmador actual.
  • Se puede aplicar el método de salazón y salmuera; o haciendo uso de otras sustancias como bicarbonato o de los muy conocidos ablandadores de carne de marca comercial.
  • Productos como la leche, el yogurt, la miel, el azúcar, la cerveza, ciertos tipos de vinos y vinagres y la Coca cola, han ocupado puestos en la cocina a la hora de ablandar carnes duras como las de jabalí y de conejo.
  • Frutos usados en su estado natural, como la piña y la papaya, permiten obtener carnes más blandas, sean estas de cacería u otro tipo. La semilla de la papaya también se ha usado con este fin.
  • Marinar la carne en combinaciones como las de vino tinto y cebolla promueve el ablandamiento  de las carnes de cacería.
  • En algunos casos, funciona solo hervir la carne el tiempo que sea necesario hasta lograr ablandarla.
  • También se acostumbra albardar la carne para obtener una consistencia más tierna; ello se logra envolviéndola en delgadas capas de tocineta o tocino antes de cocinarla.

– Ablandar carne de cerdo lo hace más exquisito

Normalmente la carne de cerdo resulta ser una especie blanda, tomando en consideración dos factores que contribuyen a que suceda: la forma en la que se cría el cerdo para su comercialización y el tiempo de vida antes de su sacrificio.

A diferencia de su primo, el jabalí salvaje, el cerdo es criado en ambientes controlados en los que tiene poca movilidad, lo que da a sus tejidos el carácter blando y graso que habitualmente posee.

No obstante, en el caso de carnes de cerdo duras, para ablandarlas se puede recurrir a procedimientos similares a los ya mencionados:

  • Se procede a romper las fibras con un mazo o ablandador.
  • Pinchándolas con un cuchillo, un tenedor o usando medios mecánicos también es posible romper la fibras que conforman los músculos del cerdo.
  • Se puede sumergir la carne en una solución de diez gramos de bicarbonato y medio litro de agua; se deja reposar por dos horas en el refrigerador antes de enjuagar y cocinar. También sirve agregar uno o dos gramos de bicarbonato mientras se cocina.
  • Para lograr ablandarla en muy poco tiempo, se puede mezclar la carne de cerdo con trozos de piña o papaya o con un poco del jugo de estas frutas durante 30 o 40 minutos.

– Ablandando pulpo y calamar

Pulpo y calamar son dos productos del mar que resultan muy apetecibles; pero su preparación exige ciertas condiciones que son las que dotan los platillos preparados con estas carnes de la exquisitez apreciable en la mesa.

En cuanto al pulpo,  hay que decir que posee una carne a la que es preciso romper sus fibras si se desea que resulte tierno después de la cocción. En el pasado, la forma de lograr esto era golpeándolo.

En la actualidad un proceso físico como la congelación y químico, como la adición de jugo de limón, se constituyen en valiosos recursos culinarios a la hora de preparar esta especie marina.

Si se ha de congelar el pulpo, debe hacerse estando aún fresco, durante dos o tres días. Es recomendable limpiarlo antes, dejándolo sumergido unos diez minutos en zumo de limón; se enjuaga después de este tiempo, se envuelve en papel film y se lleva al congelador.

El limón sirve también como recurso en el ablandado del calamar. Previamente, este molusco debe marinarse, en una taza, dejándolo cubierto en leche toda una noche dentro de la nevera. Se remoja luego en limón durante unos cinco minutos antes de llevarlo al fuego.

Otra forma de ablandar el calamar consiste en escaldarlo en agua salada con sal marina y a punto de ebullición durante cinco minutos. Pasado este tiempo, se retira de la olla y se seca muy bien antes de freírlo en aceite de oliva.

Agua tibia, con algo de bicarbonato, en la que se pueda sumergir el calamar durante treinta minutos, puede lograr ablandar su carne, dejándola lista para la sartén o cualquier preparación que se desee.

h. Ablandar es cuestión de contar con un microondas en casa

– Ablandar garbanzos

El garbanzo forma parte de las legumbres de mayor consumo, pues está presente en una gran variedad de platos. Se caracteriza por la aspereza de su cáscara y la dureza del grano mismo.

Su consumo obliga al ablandado previo, por lo que existen algunas técnicas puestas en práctica por la sabiduría popular desde tiempos remotos y otras que han asumido la modernidad y los recursos disponibles hoy en día.

Una de las clásicas: el remojo, el cual se lleva a cabo durante toda una noche. La manera de proceder a remojar los garbanzos es como sigue:

  • La noche anterior: se toma la cantidad de granos que se va a remojar.
  • Se colocan en un recipiente; se añade una cantidad de agua que sobrepase en una proporción 2 a 1 la de garbanzos.
  • Se lleva al fuego y se calienta el agua, sin esperar a que hierva.
  • Se retiran los garbanzos del fuego y se dejan reposar toda la noche.
  • Se cuelan y ya están listos para ser cocidos.

Ablandar los garbanzos en pocos minutos, sin remojar, es posible hacerlo con bicarbonato añadido al agua de cocción de los granos.

Recurriendo a la tecnología moderna, se hace uso del horno microondas, programándolo a toda potencia para ablandar los garbanzos en tan solo quince minutos. Después de esto, se dejan reposar al menos durante una hora y ya podrán ser cocidos al gusto de cada quien.

  • Berenjenas, cómo ablandarlas

El microondas es un electrodoméstico que puede ser usado también para ablandar berenjenas, lográndose comidas exquisitas en forma casi instantánea. Por ejemplo, para ablandar y cocinar una berenjena mediana:

  • Después de retirar la punta, se corta en dos y en ambas partes se pincha la cáscara con un tenedor, con el cuidado de no romperla.
  • Se untan las dos mitades con aceite de oliva, procurando que penetre la mayor cantidad posible.
  • Se llevan al microondas, a toda potencia siempre, por dos minutos.
  • Se sacan del horno, se hidratan con agua y se les unta sal.
  • Se ponen de nuevo en el microondas por otros dos minutos.
  • Se retiran nuevamente del horno y se hidratan con agua o aceite de oliva. Se puede agregar queso parmesano, orégano o ambos.
  • Se introducen otra vez en el microondas; esta vez, durante cuatro minutos.
  • En solo ocho minutos se obtienen unas deliciosas berenjenas horneadas.
  • Se puede ablandar pan duro

El pan, el alimento de cada día, de acuerdo a como haya sido su preparación, muestra un alto grado de resistencia a la descomposición; no así a la dureza, factor que suele afectarlo en muy poco tiempo luego de su confección.

El horno de la cocina o el microondas pueden servir para revivir la frescura del pan; se puede ablandar siguiendo unos sencillos pasos:

  • Después de humedecer un poco la barra de pan (en el grifo o introduciéndolo en un recipiente con agua), se deja en el horno de la cocina a 230° C durante cinco minutos; se aumenta la temperatura a 150° y se hornea por quince minutos más.
  • En el microondas, sigue los pasos iniciales de humedecer el pan. Luego, lo llevas al horno y colocas junto a él un vaso de agua. Con la temperatura a máxima potencia, calienta durante veinte o treinta segundos y con eso se habrá recuperado la suavidad que tanto gusta en este alimento.
  • El aguacate maduro resulta más sabroso

Son muchos los beneficios que brinda el aguacate, tanto a la salud como al aspecto que puedan ofrecer el cabello o la piel al ser usado como cosmético regenerador de las células.

Pero el aguacate para ser usado debe estar maduro, preferiblemente; debe tener esa condición de blandura que facilita su utilización y que le aporta la exquisitez que se percibe al consumirlo.

Ablandar aguacates, es decir, madurarlos, es un proceso simple, de pocos minutos, en el que nuevamente se hace presente el microondas. Pinchado el aguacate por todos sus lados, se coloca sobre una servilleta en un plato y se deja en el microondas, a máxima temperatura, durante 30 o 60 segundos.

En el horno de la cocina también se puede ablandar el aguacate. Para ello, se envuelve en papel de aluminio y con el horno a 200° C, se deja cocinar la fruta durante unos diez minutos.

Ablandar aguacate se puede hacer con otras técnicas que involucran bolsa de papel, papel plástico film o papel de periódico. Estos métodos requieren de un tiempo más prolongado para la maduración; pero como compensación, mantienen el sabor natural del aguacate.

  • No hay pastel de boda sin fondant

Pasteles para cualquier tipo de celebración, así como bollos y magdalenas, se recubren de un manto elaborado básicamente a partir de azúcar glas. Pasado algún tiempo, este preparado, el fondant, tiende a endurecerse.

Ablandar fondant es algo sencillo, sobre todo si se cuenta con un horno microondas, que facilita la tarea enormemente.

Se puede comenzar troceando y amasando a mano cada porción del fondant endurecido; el calor corporal contribuye a suavizar la textura de la mezcla. Una vez ablandado, se juntan todos los trozos y se continúa amasando.

En caso de notar resequedad en el fondant, se puede añadir manteca vegetal o margarina sin sal al momento de amasar cada trozo. Para estar seguros de la uniformidad de la mezcla, una vez juntos los trozos, se amasa a profundidad.

Puede ocurrir que no se logre ablandar totalmente el fondant al recurrir a la técnica anterior. Entonces, se coloca en un tazón descubierto y se lleva al microondas por diez segundos; o más, si es necesario.

Al lograr la textura deseada, el fondant estará listo para ser usado en la decoración de cualquier pastel. El sobrante puede ser congelado envuelto en papel film o en bolsa plástica bien cerrada; la idea es evitar que le entre aire.

  • Plastilina blanda para modelar

Niños, manualidades y arte se juntan en un solo concepto: plastilina casera, un compuesto de agua, sal, harina, grasa y colorantes, que permiten dar rienda suelta a la creatividad infantil.

Una versión comercial está constituida por material plástico orgánico hecho a base de vaselina, sales de calcio e hidrocarburos. 

Ambos tipos de plastilina pueden sufrir endurecimiento al ser expuestos al aire del ambiente; sin embargo, hay procedimientos que pueden revertir esta situación y volverlas suaves y moldeables, como recién sacadas del envoltorio.

Para ablandar y recuperar la plastilina basta con unas pocas gotas de agua y algo de amasado, proceso al cual puede ser incorporado un horno microondas con la finalidad de facilitar y aligerar el ablandamiento del producto.

Toallas húmedas, el horno de la cocina, cajas de luz caseras y bolsas plásticas son instrumentos igualmente efectivos al ser usados para ablandar la plastilina endurecida.

  • La arcilla polimérica llegó al cine

La arcilla polimérica, al igual que la plastilina, es una pasta moldeable usada con diferentes fines: desde juegos para niños hasta la maquetación, diseño y elaboración de diversas figuras, lo que ha permitido su utilización en el cine, en la arquitectura y en el moldeado de objetos utilitarios y decorativos.

El tiempo y la exposición al aire pueden endurecer la arcilla polimérica. Si esto llega a ocurrir, no hay por qué angustiarse; al igual que la plastilina o el fondant, esta arcilla es factible de ser ablandada.

Para ablandar la polimérica, siempre es recomendable usar calor; corporal o de una fuente artificial, es imprescindible aplicarlo. Si solo está algo dura, el calor de las manos al amasar permitirá que recupere su blandura.   

Otras formas de ablandar la arcilla polimérica incluyen:

  • Calentar, estirar y amasar la arcilla: se puede calentar con el calor corporal, golpeándola con una maza o usando una fuente artificial como un microondas; luego se estira con las manos o con un rodillo. Una vez estirada, se procede a amasarla hasta ablandarla suficientemente.
  • Se le pueden agregar agentes ablandadores como diluyentes líquidos, barras ablandadoras de arcilla, arcilla líquida, aceite mineral, vaselina o se mezcla con arcilla nueva; luego se amasa para ablandar.
  • Se puede cortar la arcilla en trozos y agregar un poco de diluyente. Se coloca en un procesador de alimentos en porciones adecuadas y se muele. Una vez molida, se amasa con las manos para darle la blandura deseada.

i. Escultura, cerámica y construcción se nutren de ablandar la arcilla

Desde hace mucho, la expresión artística ha sido preocupación constante del ser humano. De ello quedan muestras reveladas en las excavaciones arqueológicas realizadas en diferentes lugares del planeta.

Desde la Venus de Willendorf, con una antigüedad que alcanza entre 25 mil y 28 mil años, hasta nuestros días, el hombre siempre ha sentido la necesidad de dejar fluir su yo interno y materializarlo en obras que exaltan la capacidad artística de la humanidad.

Materiales como tela, madera, metales, piedra y arcilla, representaron en el pasado los vehículos en los que se hacía llegar al común de la gente cada rasgo estético que cobrara vida en la mente del artista.

Las artes plásticas han estado siempre presentes en el transitar terrestre de cada ser humano; inventos y descubrimientos modernos han permitido concebir nuevos materiales que amplían el número de soportes para su capacidad creadora.

Escultura y cerámica son dos de las actividades artísticas que han sido cultivadas desde el principio de la humanidad. Son numerosos los artículos de barro común y de arcilla, ubicados entre los primeros materiales usados, descubiertos por la arqueología.

– Arcilla: arte, construcción y cosmética y medicina

Pudiera confundirse barro con arcilla; mas, ello sería un error. El barro es una simple mezcla de agua con tierra de la cual se ha valido el hombre para satisfacer muchas necesidades: desde cubrir las paredes de sus viviendas hasta fabricar implementos de uso diario como tazas, vasos, ollas, adornos.

Pero el barro posee características físicas que lo hacen quebradizo, fácil de deshacer al mojarse y, por ende, de corta duración; razones por las cuales se hubo de buscar alternativas menos perecederas, de mayor fortaleza y durabilidad.

El hombre descubre dos cosas que le permitirán sustituir a la débil mezcla de agua y tierra: el fuego y la arcilla. Combinados, proveerán a las comunidades primitivas de implementos muy útiles, accesibles y de fácil fabricación.

Además, la arcilla se constituye en un material apropiado para la confección de diferentes objetos: unos de carácter utilitario, menos elaborados, productos de la actividad alfarera; y otros que llegan a ser verdaderas obras de arte, considerados como objetos de cerámica.

Nadie duda que la cerámica tiene sus raíces en la alfarería, una forma menos artística de trabajar el barro para fabricar utensilios crudos o secados al calor del sol; pero que le permitió a las sociedades primitivas producir objetos similares a los obtenidos al trabajar posteriormente la arcilla cocida.

Pero la arcilla no ha sido usada únicamente con fines artísticos. A lo largo de la historia se le ha asignado funciones más utilitarias, habiéndose aprovechado en la manufactura de ladrillos y tejas para la construcción de casas, puentes y edificios, sarcófagos, además de enseres domésticos.

También la escritura y la música se han beneficiado del uso de la arcilla. No puede olvidarse que en el pasado se usó para la elaboración de tablillas en las que se hacían anotaciones en forma de escritura cuneiforme.

En el mundo de la música, la arcilla está representada por la presencia de la ocarina, pequeño instrumento de viento, cuyo origen haya que buscar posiblemente en los pueblos mesoamericanos prehispánicos, habitantes de territorios mexicanos y guatemaltecos.

Otros usos a los que se ha destinado la arcilla tienen que ver con la conservación de la belleza y de la salud. Son muchas las culturas en las que este material se ha implementado para asistir al cuidado de la piel, debido a que algunos de sus  componentes tienen la propiedad de eliminar agentes tóxicos.

Granos, manchas e imperfecciones dérmicas pueden ser objeto de la facultad medicinal que tienen ciertos tipos de arcillas, lo que promueve la limpieza, la belleza y la salud de la piel en cualquier parte del cuerpo.

Quienes abogan por las propiedades curativas de la arcilla argumentan que esta puede ser, entre otras cosas:

  • Astringente, con acción antiinflamatoria, cicatrizante y antihemorrágica.
  • Refrescante y regeneradora celular.
  • Descongestionante de los poros.
  • Antibiótica, antiséptica y purificadora.

Bajo criterio médico, la arcilla puede ser usada incluso oral, vaginal o analmente, así como en forma de mascarillas y emplastos para la cura de diversas dolencias.

– Origen y tipos de arcillas

Al solicitar arcilla en cualquier local comercial especializado, es posible que el vendedor ofrezca un envase cuyo contenido sea un polvo; este, de acuerdo con su origen y grado de pureza, puede ser de color blanco, rojo, cobrizo o café.

No es común hallar la arcilla en la naturaleza en forma de polvo; generalmente se presenta como una roca de tipo sedimentario, derivada de la acumulación de diferentes minerales.

La arcilla está compuesta principalmente por silicatos de aluminio, el cual ha derivado de la desintegración de rocas de mayor dureza, como el granito, en cuya estructura es posible encontrar feldespato.

La clasificación de la arcilla responde tanto a su uso o destino como a su composición; puede emplearse en el tratamiento de diversas dolencias, haciendo con ello uso medicinal.

La composición física determina el sentido utilitario de la arcilla, es decir, la elaboración de objetos diversos (cerámica y alfarería).

El color de la arcilla lo impone la composición química de este material y de ello depende el tipo de padecimientos que pueden tratarse. Así:

  • La amarilla posee cualidades desintoxicantes, reparadoras y limpiadoras.
  • La blanca tiene propiedades desintoxicantes, cicatrizantes y antibacterianas.
  • La roja se caracteriza por sus capacidades descongestivas, astringentes y antiinflamatorias.
  • La verde es purificante y reguladora del exceso de grasa.

Por sus características físicas, que las hacen más o menos adecuadas a uno u otro uso, desde la cerámica hasta la alfarería, las arcillas se clasifican en:

  • Arcilla de alfarero
  • Arcilla de gres.
  • Arcilla para ladrillos.
  • Arcilla refractaria.
  • Arcilla de bola.
  • Bentonita.
  • Caolín.

En todos los casos, el uso de la arcilla siempre ha requerido procedimientos con los que se pueda ablandar para hacerla moldeable. En principio, hay que moler la roca para obtener el polvo de arcilla, el cual se mezclará con agua para lograr la masa que da origen a los diferentes objetos en los que se puede transformar.

  • Ablandar la almohada para mejorar el sueño

Pensando en la comodidad y en un sueño más reparador se crearon las almohadas viscoelásticas. Sin embargo, cuando aún están nuevas tienden a ser algo duras, lo que obliga a procedimientos con los que se puedan ablandar.

Un palo de escoba y una superficie dura, una almohadilla eléctrica o una manta eléctrica, pueden servir para arrancar algo de la rigidez de la almohada recién comprada, aunque con el uso y el calor corporal se amoldará a la forma del cuerpo.

La almohada se puede colocar bajo una manta eléctrica unos diez o quince minutos, preferiblemente antes de ocupar la cama; o bien, se le puede colocar una almohadilla a calor medio durante la misma cantidad de minutos.

Colocada la almohada sobre una superficie dura, se puede golpear durante cierto tiempo con el mango de la escoba u otro objeto que sirva para tal fin. De esta manera, las fibras se debilitarán y la viscoelástica resultará más cómoda.

k. Ablandar para tener salud

Un problema de salud que afecta a muchas personas es el estreñimiento, fecaloma o coprolito, que en lenguaje vulgar se conoce como heces duras o retención fecal.

Cuando ocurre esta irregularidad y se hace dificultosa la expulsión de las heces, hay que recurrir a ablandarlas. Existen diferentes formas y procedimientos que se ponen en práctica para brindar alivio rápido al afectado.

Las formas naturales de lograr expulsar las heces comienzan con el consumo de agua en cantidades que garanticen una buena digestión de los alimentos y la hidratación corporal. No está demás ingerir algo de agua carbonatada (gasificada)  cuando se hace evidente el estreñimiento.

Comer más fibras y menos harinas, en especial ingerir fibras solubles no fermentables, combinadas con fibras insolubles en una proporción de entre 25 y 38 gramos por día para mujeres y hombres, respectivamente.

El ejercicio diario, como caminatas de media hora o hacer paseos cortos en bicicleta, pueden aligerar la consistencia de los tapones de heces y hacer más fácil su eliminación. También se incluyen en la lista de remedios naturales:

  • Tomar café descafeinado.
  • Ingerir alimentos prebióticos y probióticos, así como suplementos con propiedades probióticas.
  • Las ciruelas son muy recomendadas para evitar el estreñimiento y facilitar el defecado.
  • Es recomendable prescindir del consumo de lácteos: leche, quesos, yogurt.
  • Como alternativa natural, se puede consumir citrato de magnesio, infusiones preparadas con hojas o frutos de sen o la planta senna, todos con propiedades laxantes.
  • La mezcla de leche con ricino, las bebidas y batidos a base de aloe vera pueden actuar como laxantes o ayudan a proporcionar un mejor tránsito intestinal.
  • Otro elemento recomendado para evitar la formación de coprolitos o a evitar la retención fecal es la melaza. Su consumo actúa sobre la materia fecal manteniéndola suave.

Un profesional de la salud puede recomendar productos farmacéuticos como ablandadores de heces en forma de pastillas, jarabes, soluciones líquidas y cápsulas, los cuales deben ser tomados siguiendo las instrucciones del especialista.

En casos de emergencia en los que haya que ablandar o retirar urgentemente las heces, ganan lugar otras alternativas clínicas que van desde el uso de laxantes fuertes a los supositorios y los enemas, que hacen efecto en muy pocos minutos.

Una última y radical forma de actuar contra el estreñimiento extremo se trata de la cirugía. Se recurre a ella en aquellos casos considerados graves y de peligro para la vida de la persona; se realiza con el objeto de retirar la materia fecal endurecida y retenida en los intestinos.

l. Ablandar el calzado para pasos más cómodos

Existe una gran variedad de calzados; los hay para todos los sexos y para todas las edades y a todos gustan los zapatos nuevos; generalmente ocurre que estos tienden a pegar o apretar en exceso algún punto del pie; si no en todo.

Caminar con zapatos apretados resulta bastante incómodo; razón por la cual es necesario ablandar el cuero con el que se han fabricado.  Ablandar el calzado es amoldarlo a la forma y al tamaño del pie, de tal manera que no haya presión en ningún punto de la extremidad.

Botas de cuero, Dr. Martens, militares, zapatos de fútbol, de montaña y zapatos de piel, todos tienen un denominador común: pueden apretar, unos más que otros, cuando están nuevos. Pero todos estos calzados son susceptibles de ser ablandados.

El zapato, sin importar su tipo, se puede ablandar con cremas hidratantes, aceites u hormas especiales; también se puede lograr llevándolos por cortos períodos e ir suavizándolos gradualmente.

Al usar el calzado nuevo que se quiere ablandar es conveniente hacerlo preferiblemente con medias gruesas; se pueden llevar a ratos dentro de la casa o calzarlos para ir a diligencias de corto trecho y que requieran poco tiempo.

Otra forma de lograr hacer más cómodo el calzado es aplicarle algo de calor con el secador de pelo. Se dirige el aire caliente durante alrededor de 30 segundos a aquellas zonas en las que más aprietan los zapatos.

Se calzan los pies con medias gruesas y se deslizan dentro del calzado. Se camina dentro de la casa o en sus alrededores, hasta que el cuero se sienta frío al tacto.

Se puede aplicar o untar al calzado aerosoles a base de alcohol, cremas humectantes, aceite de coco o de visón, grasa para ablandar sillas de montar, vaselina o alcohol isopropílico.

Rellenando los zapatos o las botas con bolas de papel periódico humedecido y dejándolos durante al menos 24 horas, se puede lograr ablandar y eliminar las molestias que producen en el pie.

De ser posible, se puede someter a la presión de una horma para zapatos, lo que hará que el calzado se ensanche y resulte más cómodo y mejor adaptado al pie. Un zapatero profesional puede hacer este trabajo.

Algo que se puede hacer en el hogar y que resulta bastante efectivo es llenar bolsas plásticas con agua, colocarlas dentro de los zapatos y dejarlos en el congelador. El agua congelada, al expandirse, y el frío harán la labor de suavizar el cuero del calzado.

Las botas de uso militar, las botas Dr. Martens y las de montaña acostumbran ser calzados duros; sobre todo, esto ocurre cuando están nuevas. El uso y la aplicación de algunos trucos caseros pueden lograr hacerlas más llevaderas.

A estas botas se les puede aplicar por fuera grasa de caballo o la usada para ablandar sillas de montar. Por dentro se les puede untar crema hidratante, sea para manos o para la cara; en todo caso, da igual.

La idea es lograr que el cuero se ablande, se suavice, para que el calzado resulte más cómodo y no genere dolores, cansancio ni mucho menos callos y/o callosidades en los pies.