Ablandar cutículas

Siempre se ha sostenido que los ojos son el espejo del alma; pero son muy pocos quienes hacen referencia a lo que pueden manifestar las manos o los pies.

La edad, el estado de salud, el oficio y la personalidad de un individuo son rasgos identificables a partir de lo que expresan manos y pies. Pero ellos pueden decir mucho más; de allí que merezcan mayor atención de la que suele brindárseles.

Hay profesionales cuya ocupación consiste en ofrecer cuidados a manos y pies de otras personas. Se encargan de hacerlos lucir de la mejor forma, embelleciéndolos y convirtiéndolos en signos de buena salud y mejor presencia.

Uñas, callosidades, manchas y cutículas son el objeto de la atención de manicuristas y pedicuristas, quienes se esmeran en procurar atenciones que permiten ostentar extremidades acicaladas y bien cuidadas.

No obstante, hay ocasiones en las que estética y salud se sitúan en polos opuestos; algo que puede ocurrir cuando el cuidado que se le otorga a los dedos lo realizan personas sin conocimiento ni experiencia para hacerlo.

A pesar de su aparente dureza, las uñas son tejidos delicados, cuyo mantenimiento no puede ser dejado a cualquiera que se precie de ser manicurista o pedicurista.

En especial, el cuidado de las cutículas debe hacerse con el esmero requerido, procurando evitar consecuencias que pudieran afectar la integridad y la salud de manos y pies.

La manicura y la pedicura comienzan con el ablandamiento de los tejidos; este proceso facilita la erradicación de formaciones queratinosas, como callos y callosidades, ocasionadas por el roce o por la presión en algunos puntos de pies y manos.

Las cutículas también deben ser ablandadas, lo que ocurre al someter a remojo manos y pies. Sin embargo, su mantenimiento y cuidado pueden hacerse independientemente de que no se realice al resto de la piel circundante.

Ablandar cutículas es algo que no requiere de muchos elementos, ni tampoco de mucho trabajo. Hacerlo es sencillo; para ello hay diversos métodos en los que se incluyen hasta técnicas caseras.

La finalidad de ablandar las cutículas es facilitar su recorte. Así como hay personas cuyas cutículas son casi imperceptibles, hay otras que las tienen tan pronunciadas, que requieren ser achicadas; más que nada, con fines estéticos.

Cómo ablandar las cutículas

Método 1: Con bicarbonato de sodio.

El bicarbonato de sodio es una sustancia bastante versátil. Su bajo costo y la oportunidad de encontrarlo en muchas tiendas, lo hacen casi omnipresente en los hogares.

Higiene bucal, higiene corporal, fungicida, limpieza de muebles y utensilios diversos del hogar, exfoliante de la piel, ablandador de carnes, quita manchas: todas estas son algunas de las tareas que el bicarbonato puede cumplir.

En la estética femenina y en el cuidado de manos y pies, en general, el bicarbonato se ha usado para hacer desaparecer callos y callosidades; pero también se ha aplicado al ablandamiento de las cutículas.

Para ablandar las cutículas con bicarbonato de sodio, se procede de la siguiente manera:

  • Se limpian muy bien los dedos, evitando que queden restos de esmalte o de cualquier otra sustancia.
  • Se dispone de una taza de agua caliente, a una temperatura que sea soportable por la piel de los dedos.
  • Se le agrega al agua caliente una cucharada sopera de bicarbonato de sodio.
  • Se mezclan muy bien las dos sustancias.
  • Se introducen los dedos en esta mezcla y se mantienen sumergidos durante unos 15 minutos.
  • Transcurrido este tiempo, las cutículas se habrán ablandado y podrán ser retiradas sin dificultad.
  • Al terminar de quitar las cutículas, las uñas estarán listas para recibir la base y el nuevo esmalte.

Método 2: Con aceites naturales.

Una manera natural y no agresiva de ablandar las cutículas es usando aceites como el de oliva o el de almendras; aunque con este método, el proceso es más lento. La forma de emplear cualquiera de los dos aceites es la siguiente:

  • Se aplica una cantidad pequeña de aceite sobre la uñas.
  • Se procede a masajear suavemente las uñas, con lo que se busca que el aceite penetre profundamente.
  • Una vez que se ha secado el aceite, se enjuagan las manos o pies, según sea el caso, con un jabón suave y agua tibia.
  • El proceso se repite dos veces por semana, hasta lograr que las cutículas se hayan ablandado.
  • La idea es poder cortar las cutículas, no arrancarlas; esto último puede dar lugar a resultados indeseables.

Método 3: Con cremas hidratantes

 Tratándose de cremas hidratantes o suavizantes, el mercado ofrece una inmensa variedad de alternativas. Sin embargo, muchos de estos productos resultan recargados de ingredientes irritantes o alergénicos.

Una opción más amigable es elaborar en casa una crema hidratante con productos netamente naturales, que además de ayudar a ablandar la cutícula, procuran el fortalecimiento de las uñas y mejoran la apariencia de la piel.

Cuando se suavizan las cutículas, también se está favoreciendo la circulación sanguínea en el área de las uñas, lo que les otorga un mayor crecimiento y más  resistencia a factores ambientales que pudieran perjudicarlas.

Tanto el uso como la elaboración de la crema son procedimientos bastante simples.

  • Con un trocito de algodón o un bastoncito, se aplica la crema sobre las uñas, extendiéndola también sobre las cutículas, con movimientos de masajes circulares.
  • Se deja actuar la crema durante algunos minutos.
  • Con un palo de naranja, se retraen las cutículas, teniendo mucho cuidado de no lastimar el dedo o causar heridas a la piel.
  • Con unas tijeras para manicura, se corta el excedente de cutícula.

Para elaborar la crema, no se requiere de productos exóticos ni de gran valor. Son productos comunes, que pueden ser adquiridos en perfumerías, farmacias o tiendas dedicadas a la venta de artículos naturistas.

Los ingredientes son solo tres:

  • 15 ml de manteca de karité; también puede usarse la misma cantidad de manteca de cacao.
  • 10 ml de aceite de almendras.
  • 10 ml de glicerina.

¿El procedimiento?

Se mezclan los ingredientes hasta lograr un producto homogéneo; si es necesario, se aplica calor a la manteca para derretirla. Con esto, ya estará lista la crema casera suavizante para ser aplicada a las uñas y cutículas.

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